"Oh Cristo. He entrado en el
recinto de la oscuridad, y las tinieblas me duelen, me hieren, me lastiman.
Siento falta de Tí. Sé que Tú estás en mí. Pero estás callado, quieto,
esperando mi decisión. Tu sabes (comentar la decisión que queremos tomar o el
problema), yo no puedo vivir sin Tí. La vida, sin Tí, es vacía, sin sentido,
sin colores. Es angustia. Oh Cristo, no te quedes callado. ¡Ayúdame a tomar una
decisión!, ¡Sálvame!
Amén."
