"Nada puede molestarme, nada
puede preocuparme, porque mi mente descansa en la Presencia del Señor. Nada
puede turbar mi sueño, porque mi alma vibra en la Presencia del Señor. Nada
puede turbar mi sueño, porque mi alma vibra en la Presencia del Señor. Nada
puede alterarme, nada puede romper mi equilibrio, porque mi cuerpo reposa en la
Presencia del Señor. Descanso en armonía y pan, porque estoy ante la presencia
del Señor.
Amen".
