Oh Señor, sálvame, pues las aguas
Me han llegado al cuello.
Estoy sumergido en el fango
Y no hallo donde afianzar el pie;
Caí en aguas profundas
Y las olas me ahogan.
Estoy fatigado de pedir,
Mis labios están secos,
Mis ojos se debilitaron de
esperar
Mi Señor.
Concédeme la gracia de trabajar,
No me desampares.
Gracias Señor.
