En la presencia del Señor Nada me
falta. Él es mi fuente de amor y de abundancia.
En la presencia del Señor nada me
falta. Él es el fruto que aparece con constancia.
En la presencia del Señor nada me
falta. Él es la flor que me rodea con su fragancia.
Yo soy abundancia,
Yo soy abundancia,
Yo soy abundancia,
Porque reconozco a la gran fuente
presente en nuestra estancia.
